EL DESIERTO LA BOTELLA Y YO.
.. El desierto, la botella y yo
Mientras miro al cielo veo su inmensidad me siento chiquita..., me maravilla contemplar tanta belleza… y miro una botella que me llego de la mano de una persona que la acababa de encontrar. Él respondía a una petición, concretamente el de una botella pedida en una meditación la noche anterior. Yo no creo en las casualidades, y estadísticamente es muy difícil que alguien traiga una botella que acaba de encontrar, la ponga delante de ti, para fotografiar y te la den... ¡No me lo podía creer!. Vi que estaba envejecida y que estaba impregnada colores nacarados fruto de su paso por el desierto. Este no es indiferente a nada ni a nadie.
Y ahí mirando el infinito recuerdo mi propósito... "quería escuchar si el silencio del desierto hablaba” y que sorpresa…,
Que el desierto habla, Si.
Que el desierto escucha, Si
Que el desierto responde, Si.
El tiene su lenguaje, y en la noche, en el silencio, con sus formas e inmensidad, Hablo... Me hizo tomar consciencia del cambio continuo y constante que tiene lugar, Él cambia cada día. Todo en el deja huella, pero en cada amanecer borra lo anterior y se renueva.
Comencé a sentir paz, y fui reconociendo la voz de la naturaleza que me decía... mira a tu alrededor, aquí con poco se puede vivir, no hacen falta tantas cosas para ello. Aquí no es importante el Tener, si, el Ser. Cuánto más ligera es tu vida, en el más amplio sentido de la palabra, mejor te puedes mover por ella. El desierto sabe de lo que te hablo, el viento no es el mismo cada día. Las estrellas cada noche son distintas, han muerto y han cambiado de condición. Te invito que extrapoles el espíritu del desierto a tu vida, y hacer de cada día una obra de arte como las dunas. Todas aparentemente iguales pero para el ojo del buen observador cada día renovadas y diferentes..... La verdadera magia esta en todo y en todos… oía mientras miraba extasiada al cielo inmenso lleno de estrellas…. y entonces me di cuenta de que ya no era pequeña. Que ya no ere el cielo y yo, porque Yo era el cielo y sus estrellas..., Porque soy desierto, porque todos somos uno y latimos en el mismo corazón Bibiana Balboa.
.. El desierto, la botella y yo
Mientras miro al cielo veo su inmensidad me siento chiquita..., me maravilla contemplar tanta belleza… y miro una botella que me llego de la mano de una persona que la acababa de encontrar. Él respondía a una petición, concretamente el de una botella pedida en una meditación la noche anterior. Yo no creo en las casualidades, y estadísticamente es muy difícil que alguien traiga una botella que acaba de encontrar, la ponga delante de ti, para fotografiar y te la den... ¡No me lo podía creer!. Vi que estaba envejecida y que estaba impregnada colores nacarados fruto de su paso por el desierto. Este no es indiferente a nada ni a nadie.
Y ahí mirando el infinito recuerdo mi propósito... "quería escuchar si el silencio del desierto hablaba” y que sorpresa…,
Que el desierto habla, Si.
Que el desierto escucha, Si
Que el desierto responde, Si.
El tiene su lenguaje, y en la noche, en el silencio, con sus formas e inmensidad, Hablo... Me hizo tomar consciencia del cambio continuo y constante que tiene lugar, Él cambia cada día. Todo en el deja huella, pero en cada amanecer borra lo anterior y se renueva.
Comencé a sentir paz, y fui reconociendo la voz de la naturaleza que me decía... mira a tu alrededor, aquí con poco se puede vivir, no hacen falta tantas cosas para ello. Aquí no es importante el Tener, si, el Ser. Cuánto más ligera es tu vida, en el más amplio sentido de la palabra, mejor te puedes mover por ella. El desierto sabe de lo que te hablo, el viento no es el mismo cada día. Las estrellas cada noche son distintas, han muerto y han cambiado de condición. Te invito que extrapoles el espíritu del desierto a tu vida, y hacer de cada día una obra de arte como las dunas. Todas aparentemente iguales pero para el ojo del buen observador cada día renovadas y diferentes..... La verdadera magia esta en todo y en todos… oía mientras miraba extasiada al cielo inmenso lleno de estrellas…. y entonces me di cuenta de que ya no era pequeña. Que ya no ere el cielo y yo, porque Yo era el cielo y sus estrellas..., Porque soy desierto, porque todos somos uno y latimos en el mismo corazón Bibiana Balboa.
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